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Conoce el Lagar de viva voz

Un recorrido visual por la tradición de la vendimia y el esfuerzo constructivo para devolver la vida a este edificio histórico

El exterior y la cubierta tradicional

Durante la rehabilitación, se reconstruyó por completo el muro principal, que se encontraba abombado por el paso del tiempo. La cubierta de pizarra fue restaurada respetando la arquitectura original: no cuenta con canalones ni bajantes, permitiendo el desagüe natural de la lluvia.

Las carpinterías y la «Lagareta»

Se han recuperado las carpinterías exteriores originales. La gran puerta de madera conserva su cerradura histórica, funcionando con las llaves de la época. A su lado destaca la «lagareta», la ventana basculante por donde los carros de bueyes descargaban los cestos llenos de uva directamente al interior del edificio.

La Viguería y el interior

Al levantar la vista, se puede apreciar el cuidadoso trabajo de restauración de la cubierta. Se han reaprovechado y tratado las vigas de madera originales (las cerchas antiguas), que contrastan visualmente con el nuevo entablado hidrófugo y la viguería transversal moderna, dejando a la vista la historia constructiva del edificio.

El asiento del lagar
y el Foso

Una vez dentro, la uva caía sobre el asiento del lagar, donde se han recuperado los pavimentos tradicionales de piedra. Aquí se realizaba el primer pisado manual. El preciado mosto fluía por gravedad hasta acumularse en el foso frontal de piedra, de donde los vecinos lo extraían para llevarlo a sus bodegas.

La monumental Viga de prensado

La obra maestra de la ingeniería tradicional del lagar es esta inmensa viga de madera maciza, de entre 15 y 18 metros de longitud. Cuando el pisado inicial no extraía más zumo, los restos de la uva se amontonaban bajo unas tablas. Haciendo girar el huso central que apoya sobre la piedra, la pesada viga iba bajando milimétricamente, prensando la uva con una fuerza brutal.

El Contrapeso

Para que la inmensa viga pudiera ejercer su fuerza hacia abajo sin desestabilizar la estructura, el sistema cuenta con un espectacular contrapeso en la parte posterior. Una solución física ancestral que garantizaba que la viga nunca se levantara por detrás al estrujar la cosecha.